Sufriendo las fakenews

Hace tiempo, cuando me prodigaba más por estos lares, escribí que apoyaría políticamente a mi padre aun cuando no lo fuera por sus valores y principios.

Desde hace unos días circula por las redes sociales un meme con un bulo que tergiversa sus palabras en relación con el desgraciado acontecimiento que tenía lugar en Don Benito el pasado jueves en el que un guardia civil fuera de servicio era asesinado al intentar mediar en una pelea.

¿Qué voy a decir a estas alturas sobre las fakenews que no se haya dicho ya? Explotando los más bajos instintos y las emociones más primarias cuentas anónimas o no identificables jalean a hooligans deseosos de identificar un enemigo -por motivos políticos, futbolísticos…- y vilipendiarlo en la plaza publica de Facebook o twitter. Es uno de los males de nuestro tiempo que se cura, como casi todos, con la cultura.

No obstante, no quería dejar pasar la ocasión de tratar de frenar esa campaña, que no tiene otro fin que desprestigiar a alguien que no lo merece bajo la máxima ensucia que algo queda.

Si conozco a alguien tolerante, poco amigo de los bandos y los enfrentamientos y con una gran capacidad de empatizar con los demás ese es el alcalde víctima de esta sucia persecución. Un representante político entregado a su ciudad y sus paisanos -lo sabemos bien en su familia que sufrimos las continuas ausencias-, pendiente y atento a las necesidades de sus vecinos y con un proyecto bien definido de ciudad para Don Benito -no quedan muchos políticos así-.

Valga lo que cuento para que no compartamos publicaciones sin mirar de dónde vienen y adonde van -la mayoría de las fakenews tienen intenciones abyectas-, que tratemos de informarnos acudiendo a varias fuentes y que pongamos todo en tela de juicio. Y, sobre todo, para que promocionemos y nos rodeemos de buenas personas independientemente de sus ideas políticas, sus preferencias políticas o cualquier otro extremo que pueda separarnos. En la variedad está la riqueza, como me enseño quien hoy es objeto de estas practicas execrables.